La soldadura por arco sumergido, conocida como SAW, utiliza un electrodo de alambre alimentado de forma continua y un fundente granular que cubre la zona del arco. Se emplea habitualmente en instalaciones mecanizadas o automáticas.
Dónde puede aportar ventajas
El proceso permite alcanzar tasas de deposición elevadas y resulta adecuado para numerosas aplicaciones con cordones largos y repetitivos. Es habitual en estructuras, recipientes y otros conjuntos industriales.
La conveniencia depende de la junta, el material, la posición de trabajo, los consumibles y el volumen de producción. No existe un único espesor a partir del cual SAW sea siempre la mejor opción.
El proceso requiere un sistema coordinado
La fuente, el control, la alimentación de alambre y el desplazamiento deben trabajar de forma coordinada. La preparación de la unión, el posicionamiento y la entrega de fundente también condicionan el resultado.
El alambre y el fundente se seleccionan como combinación, de acuerdo con los requisitos del procedimiento. El almacenamiento y la recuperación del fundente requieren seguir las indicaciones correspondientes.
Productividad y calidad
Una tasa de deposición elevada no garantiza, por sí sola, una unión conforme. La calidad debe verificarse mediante el procedimiento y los controles aplicables a la fabricación.
La cobertura del arco por fundente tampoco elimina la necesidad de evaluar riesgos y aplicar medidas de seguridad en el puesto de trabajo.
Evaluar la instalación
Antes de incorporar o intervenir un sistema SAW conviene analizar su aplicación y las condiciones de funcionamiento del conjunto.
En Weldtronic brindamos asistencia técnica, diagnóstico, mantenimiento y puesta en marcha de equipos y sistemas de soldadura por arco sumergido, junto con la provisión de equipos y repuestos según disponibilidad.




