Un robot industrial y un cobot pueden participar en tareas de soldadura, pero la elección entre uno y otro no se resuelve por su tamaño ni por la facilidad de programación que se les atribuye. Importan la pieza, el volumen de producción, el acceso a la unión, el tiempo de ciclo y las condiciones de trabajo.
También hay que considerar el sistema de soldadura completo: fuente de poder, alimentación de alambre, torcha, interfaces y comunicación con el equipo automatizado. Una dificultad en cualquiera de estos elementos puede afectar el funcionamiento de la celda, independientemente del robot utilizado.
Que un robot esté diseñado para una operación colaborativa no significa que cualquier aplicación pueda funcionar sin resguardos. La herramienta instalada, las piezas, los movimientos y la interacción prevista con las personas deben formar parte de una evaluación de riesgos específica.
En Weldtronic trabajamos sobre los equipos y sistemas de soldadura asociados a aplicaciones automáticas y robotizadas: evaluamos su funcionamiento, realizamos intervenciones técnicas y acompañamos su puesta en marcha.




